5 notas que tenés que leer

De esto se está hablando en el mundo de la moda y nosotras te lo resumimos en el

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CINCO NOTAS QUE TENÉS QUE LEER

De esto se está hablando en el mundo de la moda y nosotras te lo resumimos en el siguiente clipping.

Calvin Klein venderá ropa interior estampada con obras inéditas de Warhol
Calvin Klein y la Andy Warhol Foundation for Visual Arts firmaron un acuerdo de largo plazo para comercializar una amplia gama de obras del artista pop en varias de las líneas de la casa de moda. Como lo explica en un comunicado, Calvin Klein se compromete a respaldar económicamente el programa de becas de la fundación, que ofrece estipendios a organizaciones artísticas a lo largo de los Estados Unidos. A cambio, se le habilitará “un acceso sin precedentes a las obras tardías del artista, incluso a muchas que no han sido publicadas”.

Poco se sabe aún acerca de cómo utilizará Calvin Klein ese beneficio, pero Raf Simons, su director creativo, ya ha incluido algunas estampas de Warhol en la pasarela y en las gráficas de campaña. Simons, que suele inspirarse en el arte, nunca tuvo pruritos a la hora de plasmar esas referencias en su ropa. Lo hizo con las pinturas de Sterling Ruby cuando estaba al frente de Dior, por ejemplo, y el año pasado decoró una colección entera para su línea epónima con las estampas del fotógrafo Robert Mapplethorpe.

No solo las pasarelas podrían incorporar las obras de Warhol. Simons es la primera persona, después del propio Klein, que goza de un control creativo completo en la marca. Depende de él el lugar en que aparecerán las obras publicadas y desconocidas de Warhol en el universo Calvin Klein, que obtiene la mayoría de sus ventas no tanto de las colecciones caras que muestra en las pasarelas o en los pedidos especiales sino de las líneas más accesibles, como Calvin Klein Jeans y Calvin Klein Underwear.

Leé más en Quartzy.


Se reveló Phantom Thread, la película sobre moda con la que se despide Daniel Day-Lewis
El film se ubica en el universo de alta costura londinense de mediados de los años 50. Daniel Day-Lewis es Reynolds Woodcock, el genio errático e inescrutable que diseña vestidos para las princesas europeas y las damas ricas de la sociedad. Su hermana Cyril es la encargada de llevar adelante el negocio y de asegurarse de que Reynolds esté satisfecho y concentrado. El equilibrio se rompe cuando el diseñador abandona a su elenco estable de novias, modelos y musas por Alma, una joven camarera de origen campesino que tal vez no es tan dócil como parece en un principio.

 

Leé más en Vanity Fair.


 

La moda fea es un gran negocio
Desde Crocs y riñoneras hasta sandalias Birkenstock, los accesorios universalmente feos se han convertido, esta temporada, en objetos de culto. La moda fea no es ninguna novedad: siempre transforma lo poco atractivo en objeto de deseo. Sin embargo, desde que las Crocs entraron en las casas de alta moda y en las estanterías aparecieron las riñoneras de lujo, la tendencia de la temporada alcanzó su apoteosis: cuanto más feo es un objeto, más alto es su status en las redes sociales.

La reinterpretación de la riñonera por Gucci es responsable de un cuarto de las ventas de carteras pequeñas en Net-a-Porter, mientras que las zapatillas de tres suelas de Balenciaga se agotaron en unas pocas horas. ¿Por qué? Estos objetos no solo tienen un aura un poco especial, sino que además son prácticos, funcionales y, sobre todo, cómodos.

No hay dudas de que la comodidad vende. Algunas marcas, como Uggs, Birkenstock y Crocs, han construido sus imperios sobre la base de estos productos feos pero comodísimos. Crocs, la marca oriunda de Colorado, ha crecido sostenidamente en los últimos años; desde 2011 obtiene ventas por 1200 millones de dólares. Las tendencias en moda son cíclicas, por lo que no siempre la ropa y los accesorios regresan, pero es más probable que persistan si son objetos fáciles de usar.

El atractivo es entendible: una cartera pequeña no pesa, cruzar la ciudad de una punta a la otra en zapatillas es más cómodo que hacerlo en tacos altísimos, y los jeans de tiro alto no se caen ni revelan la ropa interior. Los diseñadores aprovechan la oportunidad de diseñar sus versiones de lujo de estos ítems cool e irónicos no solo para alimentar la demanda de imágenes para Instagram, sino porque producirlos tiene sentido comercial. En general son un poco más baratos que un par de zapatos de lujo -las Crocs de Christopher Kane se venden a $623 dólares, mientras que la línea de calzado arranca en $791-, lo que los convierte en un buen punto de entrada a marcas de alta moda, más allá de los típicos perfumes o llaveros.

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Chanel y Pharrell Williams lanzan las zapatillas más exclusivas del mundo
Chanel y Pharrell Williams presentaron sus zapatillas diseñadas en colaboración, y Justin Timberlake fue el primero en llevarse un par. Timberlake, que está trabajando junto a Williams en su nuevo álbum, causó sensación al aparecer en el evento de lanzamiento en Collete, que celebraba el take over de Chanel de la tienda multimarcas parisina. Las zapatillas, diseñadas por Williams en colaboración con Chanel y Adidas Originals, cuestan mil euros, pero se calcula que su valor de reventa será de 32 mil dólares, ya que 120 mil personas se registraron en la web de Colette para acceder a la oportunidad de comprar uno de los 500 pares disponibles, según contó Sarah Andelman, directora creativa y encargada de compras de Colette.

“Es la primera vez que el nombre Chanel aparece en un producto hecho por otra marca, por lo que verdaderamente se trata de una edición muy especial”, señaló. Un escribano seleccionará a los 500 afortunados, que recibirán confirmación por email junto con las instrucciones para comprar las zapatillas.

En una entrevista con WWD, Williams dijo que esperaba que las zapatillas Chanel alcanzaran los 40 mil dólares en el mercado de reventa, y recordó que la última colaboración de Adidas con su colectivo N.E.R.D. ya se estaba vendiendo a 10 dólares. Pero al final se puso filosófico sobre el tema de esta fiebre: “Al fin y al cabo, son solo zapatillas”.

Leé más en WWD.  


 

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